¿Cómo sé si tengo Anorexia o Bulimia?

Estos son algunos de los SÍNTOMAS que puedes observar en ti si padeces anorexia o bulimia. No tienen por qué aparecer todos, cada persona es diferente.

Responde con sinceridad SI o NO a estas cuestiones:

  • Restricción de la alimentación. Para ti comer ha dejado de ser una fuente de satisfacción. Comer te provoca ansiedad y culpa, porque sientes que así te alejas de tu objetivo: adelgazar.
  • Evitas las reuniones familiares o sociales que se realizan comiendo, siempre dices que has merendado fuera, o que ya comiste antes.
  • Pierdes peso pero no te parece suficiente, ni te sientes satisfecha con tu imagen.
  • Necesitas comer lo mismo y en las mismas cantidades para sentirte tranquila.
  • Presentas manías a la hora de comer: trocear la comida en pequeños pedacitos, separar los ingredientes…
  • La cantidad y tipo de comida no está elegida según tus señales internas de hambre, sino desde tu parte racional y obsesiva. Todo está planeado de antemano y no puedes salir de lo establecido. O todo lo contrario: comes anárquicamente sin pensar.
  • Bebes mucho líquido, más de dos litros al día o no bebes nada de agua. Sueles ir con una botella de agua o coca-cola light para beber todo el tiempo. Así controlas el hambre y te sientes más pura y limpia.
  • No quieres perder el tiempo y necesitas hacer cosas que sirvan para algo. Tu conducta es hiperactiva. Ocupas todo el tiempo para no pensar en cómo te sientes ni en la comida.
  • A pesar de lo poco que comes tienes mucha energía para hacer múltiples actividades: trabajar, estudiar, hacer deporte…y todo sin parar.
  • Inestabilidad afectiva. Tu ánimo oscila mucho en el día, según los logros conseguidos: buen ánimo si has comido poco y las cosas han salido como esperabas. Si el pantalón queda más justo, si alguien te mira mal, si la tripa parece hinchada, todo se te hace un desastre.
  • Tienes alteraciones en el ciclo menstrual, incluso con amenorrea (ausencia de regla durante tres ciclos).
  • Te encanta cocinar para otros, preparar postres y platos que tú no comes. Aunque con tu fuerza de voluntad consigues no comer, el instinto de supervivencia te produce una obsesión con la comida. Cuentas calorías, piensas en platos con los que agasajar y hacer disfrutar a otros…la comida siempre está presente en tu cabeza. Porque es mentira que no sientas hambre, simplemente lo niegas, y llega un momento en el que no consigues identificar las señales internas de hambre o ansiedad.
  • Eres muy perfeccionista y exigente. Deseas ser la mejor estudiante, la mejor amiga, la más delgada, la mejor hija…Las chicas con Trastornos de Alimentación confunden el reconocimiento (de los méritos) con el amor y quedan esclavas de ello.
  • Miedo a crecer, a ser adulta. A pesar de lo responsable y madura que pareces en lo académico y en lo familiar, temes entrar en el mundo de los adultos, al que ves falto de valores y lleno de responsabilidades y compromisos.
  • Estás irritable. Tu irritabilidad aumenta cuando no consigues lo que te planteas: no comer y quemar muchas calorías.
  • Tu vida, tu universo, queda reducido a comer esto y no comer aquello. Tu protocolo de adelgazamiento es más importante que cualquier otra cosa: amigas, familia…por mucho que no quieras que sea así.
  • Distorsión corporal. No te sientes satisfecha con tu cuerpo. Te tapas, usas ropa grande, no quieres salir en las fotos…
  • Mientes u ocultas información sobre la comida o el físico. No eres una chica mentirosa, pero deseas mantener tu “burbuja” a salvo. Para ello no puedes contar que has tirado la comida, o que estabas en el gimnasio en vez de merendar con tus amigas… El problema es que la comida y las relaciones sociales van muy unidas, por ello las pequeñas mentiras, como si de bolas de nieve se trataran, se van convirtiendo en mentiras enormes.
  • Quieres parecer y ser independiente. Luchas por demostrarte a ti misma que no necesitas a nadie ni nada (ni siquiera necesitas comer). Para ti las necesidades demuestran debilidades humanas, por eso desearías no tenerlas ni sentirlas. Pero en el fondo es todo lo contrario: necesitas caer bien a todo el mundo, las opiniones de los demás son más importantes que tu propia voz, no soportas ser rechazada…pero esto no lo puedes controlar. Por eso te “lavas el cerebro” para pensar que no necesitas a nadie.

Si has respondido SI a 5 o más cuestiones, es posible que tengas problemas con la comida.
Aunque es imprescindible que sea un profesional el que valore y diagnostique si tu problema es un “Trastorno de la Conducta Alimentaria”. Además, en ocasiones los síntomas con la alimentación son sólo un signo de otra enfermedad ¡pregunta a un especialista sobre tu caso!

 

 

Posts relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *