La Imagen Corporal

Una característica importante de los trastornos alimentarios es la distorsión de la Imagen Corporal.
Mi Imagen Corporal es la idea que tengo de mi misma y también cómo creo que me ven los demás. Las características físicas, y sobre todo el valor que les damos, determinan también cómo nos sentimos respecto a nosotros mismos.

 Esto significa:

  • Equivocarnos al percibir las dimensiones de nuestro cuerpo: vemos nuestra figura más grande de lo que es y no sabemos percibir nuestra delgadez.
  • Que no sabemos interpretar las señales que el cuerpo nos envía (ansiedad, cansancio, hambre…). Anestesiamos las necesidades para “no sentir”.

En consecuencia:

  • Reaccionamos de forma negativa hacia nuestro cuerpo.
  • Nos comparamos con otras personas de forma que nuestro cuerpo siempre pierde.
  • Nuestra autoestima llega a depender exclusivamente de nuestro peso ¡o de lo suelta que me queda la ropa en este instante!

¿Cómo nos afecta tener una Imagen Corporal negativa?

  • Afecta a la autoestima: sentimos que nuestro cuerpo desvela caracteristicas negativas de nuestra persona (dejadez, vaguería…)
  • Nos mantiene en un estado de nerviosismo constante: estamos atentos sólo a las señales negativas de nuestro cuerpo.
  • Repercute en los que hacemos: Evitamos a la gente, ocultamos nuestro cuerpo con ropa o posturas que eviten mostrar la parte que no nos gusta.
  • Comparamos y comprobamos nuestra apariencia con la de otros, y pedimos opinión a los demás de cómo estamos en cada momento, evitamos mirarnos en el espejo o nos miramos continuamente en él.
  • Aumenta nuestra exigencia y nuestro sentimiento de impotencia.
  • Nos aisla.
  • Nos hace sufrir mucho.
  • Nos impide disfrutar de otras cosas.

Es importante saber que es la imagen de nuestro cuerpo lo que nos hace sentirnos más infelices y mal con nosotros mismos, no el cuerpo en sí mismo: Por mucho que manipulemos nuestro cuerpo, si no cambiamos nuestra forma de pensar y sentir sobre él, si no nos aceptamos, seguiremos sintiéndonos mal y con una imagen corporal negativa.

La imagen corporal y el cuerpo son cosas distintas. Aunque estemos más o menos delgadas, si nuestra imagen corporal está distorsionada, si nos comparamos obsesivamente con otras personas, nos sentimos gordas. Se convierte más en una “sensación”, noto mi cuerpo grande, siento que peso mucho, que estoy hinchada, me siento oprimida, lenta, llena,…

Si comenzamos a regular nuestro psiquismo, si llegamos a sentirnos mejor, más tranquilas, menos inseguras, más felices, nuestro cuerpo también se va regulando, llegando a su propio equilibrio, expulsando lo que le sobra y asimilando lo que necesita.

Trabajando el aspecto emocional que subyace de fondo, lograremos equilibrar nuestra imagen corporal.