La obsesión por el cuerpo perfecto (I): Vigorexia

Se va acercando el verano y ya notamos como las temperaturas suben, empezamos a planear nuestras vacaciones en la playa, vamos a la piscina, salimos más, y nos sentimos más contentos. Por fin es el momento de disfrutar al máximo del sol, y de guardar las chaquetas para sacar los bañadores y los pantalones cortos. Pero a veces también sacamos algo que debería quedarse en el armario: los complejos.

La obsesión por el cuerpo perfecto (I): Vigorexia

En esta época del año en la que más cuerpo enseñamos, es cuando más afloran las preocupaciones por el físico. Queremos lucir un bonito bronceado, guardamos la línea para lucir bañador y, en resumen, nos ponemos como meta conseguir ese cuerpo escultural que vemos en los medios de comunicación.

Sin embargo, en algunas ocasiones, esta preocupación es tan intensa que puede convertir este objetivo en una auténtica obsesión, desembocando en serias enfermedades psicológicas que pueden poner en peligro la salud física y mental.

Una de ellas es la vigorexia, un trastorno que afecta mayoritariamente a hombres, y consiste en la obsesión por aumentar continuamente la masa corporal. Las personas que sufren esta patología se ven a sí mismos débiles y delgados, a pesar de tener una anatomía exageradamente desarrollada y, muchas veces, deformada.

La principal característica que identifica a un vigoréxico es la obsesión por una dieta muy estricta y por el ejercicio físico. Pueden realizar largas jornadas de entrenamiento muy duro e incluso, en ocasiones, muy doloroso. En muchos casos, además, se recurre a suplementos nutricionales ricos en proteínas y a drogas que ayudan a metabolizar y a definir la musculatura (fundamentalmente esteroides).

La vigorexia puede tener consecuencias físicas y psicológicas bastante graves:

  • Daños físicos por el excesivo ejercicio físico: los huesos, las articulaciones y los músculos pueden sufrir lesiones graves.
  • Baja autoestima, al no ver cumplidos sus objetivos.
  • Aislamiento, poca vida social y problemas para relacionarse.
  • Absentismo laboral o escolar
  • Preocupación obsesiva por la opinión y juicio de los demás
  • Depresión
  • Daños mentales y físicos provocados por las drogas.

Normalmente se trata de personas tímidas e inseguras que se ven imperfectas ante sí mismas y ante los demás. Su vía para sentirse integradas y aceptadas por la sociedad es intentando alcanzar ese canon de belleza que tanto se admira y que, al mismo tiempo, tantas frustraciones provoca. La influencia de los medios de comunicación de masas, que transmiten la idea de que siendo bello conseguirás ser feliz, tiene también un papel crucial en el desarrollo de esta patología.

Aunque a veces pueda confundirse con el simple disfrute del ejercicio físico y una vida sana, es importante reconocer esta patología a tiempo y ponerla en manos de un profesional cualificado que establezca un tratamiento adecuado. Si te encuentras en esta situación o conoces a alguien que la sufra y quiera ser tratado, en nuestro centro podrás encontrar toda la ayuda que necesitas.

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