Obsesiones

¿Qué son las obsesiones?

La obsesión es un estilo de pensamiento en el que la persona está atrapada por una idea fija, que con mucha frecuencia asalta la mente. La obsesión tiene muchas formas de expresión: el orden o limpieza, el dinero, el cuerpo, una relación de pareja.

¿Cómo suelen ser las personas obsesivas?

Si tienes esta forma de pensar, normalmente le das muchas vueltas a las cosas, tardas en decidir y te quedas “anclado” en el pensamiento. Eso significa que te cuesta pasar a la “acción” y ello repercute de forma negativa en tu vida, por ejemplo, puedes tardar en cambiar un trabajo que te está haciendo daño o causando mucho estrés, porque no paras de pensar en los riesgos de dejarlo, en las posibles consecuencias negativas o catastrofistas. O puedes obsesionarte por una persona, concentrando toda tu atención en ella e, incluso idealizarla.

Además, sueles ser una persona racional, analítica y reflexiva. Tiendes a guiarte en la vida por la cabeza más que por el corazón y las emociones. Pero el ser humano, necesita un equilibrio entre ambos: razón-emoción, y la persona obsesiva cae en el extremo de la mente. Aprovechamos para decir que tampoco es sano caer en el extremo opuesto de lo emocional. Sueles tener miedo a  sentir dolor, tristeza, rabia…, porque crees que perderás el control y la seguridad que te proporciona acercarte al mundo y las personas desde un plano más mental.

Tienes miedo de equivocarte o arriesgarte, de pasarlo mal, y eso te paraliza e impide que actúes cuando es necesario. También necesitas tener un gran control sobre las cosas, por eso, te obsesionas porque no quieres que nada escape a tu control.

Por otro lado, es posible que ese exceso de racionalización te lleve al extremo opuesto, con episodios de caos y descontrol, como explosión de escape ante las obsesiones que te encadenan.

En algunas personas, la obsesión adquiere tal dimensión y genera tanta ansiedad que padecen un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

El trastorno obsesivo-compulsivo es un trastorno de ansiedad, caracterizado por pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes, que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, y conductas repetitivas, denominadas compulsiones o “rituales”, dirigidas a reducir la ansiedad tan elevada.

Algunas consecuencias de las obsesiones

  • En el cuerpo: síntomas como dolores de cabeza o migrañas, problemas de digestión, contracturas o dolores musculares (rigidez, tensión), insomnio…
  • En lo psíquico: dificultad para identificar las emociones, dificultad para concentrarse y memorizar, rigidez de pensamiento…
  • En la vida: pasan oportunidades, se posponen tareas, la persona no se decide porque siempre duda, entonces no cambia y se estanca, malestar diario, sensación de encontrarse atrapado en algo.…

Las obsesiones pueden generar mucho sufrimiento, si es tu caso, pide información, podemos ayudarte a entender y cambiar este estilo de pensamiento tan doloroso.