Psicobiología del beso

El día 13 de abril se celebra el día internacional del beso. Tiene sentido que un acto tan importante a tantos niveles para el ser humano y con una diversidad en sus formas tenga su propio día. Pero ¿Sabemos todo lo que puede implicar un beso? Dejemos aquí de lado, por favor, las tipologías que dan mala fama a este arrumaco, como el beso de Judas o peor, el beso de la muerte.

Psicobiología del beso

Desde el punto de vista de la psicobiologia, el beso es una pura adaptación biológica. Un intercambio de señales químicas que puede, en el caso del beso romántico, ser muy relevante a la hora de establecer un vínculo romántico con la otra persona. Un estudio de la Universidad de Albany demostraba que el primer beso sirve para evaluar la compatibilidad genética y contribuir al interés o desinterés romántico por la otra persona. ¿Pero que es lo pasa durante un beso?

  • Se desarrolla un proceso neuronal complejo a nivel sensorial y se segrega dopamina (un neurotransmisor encargado de transmitir la sensación de placer al cerebro).
  • Se segrega oxitocina: una hormona que funciona como neuromodulador de conductas sociales y afectivas.
  • Se segregan endorfinas: son péptidos que contribuyen a la relajación y al bienestar. Se segregan también al hacer deporte, por ejemplo.

Dato curioso: la ciencia que estudia el beso se llama filematología, por si te lo preguntan en el trivial y te juegas un quesito verde.

Beneficios psicológicos del beso

Besar es una conducta que puede ser muy positiva desde el punto de vista más puramente psicológico, por muchas razones:

  • Sirve para renovar el vínculo afectivo y de confianza, ya sea dentro de una pareja o con una persona cercana. Introducir los besos dentro de la rutina de pareja es un buen modo de recordar y fortalecer ese vínculo.
  • Produce sensación de felicidad. El segregar todos esos compuestos de que hablábamos antes produce, a nivel emocional, una sensación mayor de bienestar y placer.
  • Cómo consecuencia del apartado anterior, el beso puede contribuir a la reducción del estrés. Salir de la oficina y besarse para acabar el día mejor ¿Lo habías pensado?
  • Mejora de la autoestima. Besar y que te besen es un acto que contribuye a reforzar el ego y la imagen que tenemos de nosotros mismos. ¿A quién no le sube la moral que le besen?

Si esto te parecía poco, los besos también tienen beneficios puramente físicos: reducen la posibilidad de tener caries al segregarse más saliva, son buenos para la piel y para las arrugas al ejercitarse más de 20 músculos de la cara… Con todo esto dicho, pocas preguntas quedan por hacerse, sólo ¿Por qué no nos besamos más?

Ya lo decía Ingrid Bergman: “El beso es una truco maravilloso diseñado por la naturaleza para que paremos de hablar cuando las palabras se vuelven superfluas”.

Lo dicho: un beso.

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