Sexualidad

La sexualidad es una parcela importante en la vida del individuo y en la pareja. Puede ser una fuente de placer, de relajación y satisfacción pero también de dolor, frustración e inhibición. En suma, la sexualidad es mucho más que salud, amor o placer. Es un lugar donde confluyen y se expresan la mayoría de las dimensiones humanas. La sexualidad de una persona o de una pareja es un reflejo más de cómo es esa persona o pareja.

¿Cuáles son las causas de los problemas sexuales?:

Las personas sufren distintos problemas sexuales debido, no sólo a causas orgánicas: enfermedades o debido al uso de determinados fármacos, sino a causas psicológicas como la ansiedad, los miedos o fobias, la depresión, las toxicomanías y los problemas de pareja.

¿Qué problemas sexuales existen?. Disfunciones Sexuales:

  • Problemas de deseo o interés sexual.
  • Problemas en la excitación sexual.
  • Problemas para generar o mantener la erección.
  • Problemas referidos al orgasmo (dificultad en alcanzar el orgasmo  o falta de orgasmo).
  • Ausencia de eyaculación / Eyaculación precoz / Eyaculación retardada.
  • Otros problemas: Dispareunia / Fobias sexuales…

En todos estos problemas hay que considerar además:

  • Si son primarios (persisten desde la primera experiencia sexual) o secundarios (aparecen más tarde).
  • Si son absolutos (en todas los momentos) o situacionales (en determinadas situaciones).
  • La gravedad o intensidad del problema.

¿Cómo influye la sexualidad en la pareja?

La sexualidad es una forma de comunicación dentro de la pareja. A través de la sexualidad se percibe la libertad y el placer en relación al propio cuerpo y el del otro/a, y también se puede transmitir amistad, respeto, ternura, pasión y amor. La sexualidad de una pareja es el “termómetro” de cómo funciona dicha pareja.

¿Cómo se tratan los problemas sexuales?

Cuando en una pareja existen problemas en las relaciones sexuales, puede ser un síntoma de que en esa pareja hay un conflicto más profundo. Una vez descartado que el problema sea físico o médico por parte de uno de los miembros o ambos, se exploran otras causas más psicológicas y emocionales. En algunas ocasiones es el miedo al embarazo o la maternidad; en otras, es una forma de agresividad o rabia hacia el otro…Es decir, cada pareja, tiene “razones” o “motivos” más profundos (más o menos inconscientes) que hay que explorar (en terapia) para trabajar sobre ellos. En ocasiones, los problemas comienzan en uno mismo, por ejemplo, con la insastisfacción con la propia imagen, dificultando el desnudarse frente al otro y disfrutar de la relación plenamente. Otras veces, el problema no está en el presente, sino en el pasado: haber vivido abusos sexuales, experiencias negativas, una educación basada en el miedo/tabú/asco al sexo… También existe mucha información errónea, muchos mitos y estereotipos relacionados con la sexualidad, además de desconocimiento de cómo viven las sexualidad hombres y mujeres. Por último, hay personas que sienten mucha vergüenza o miedo expresar lo que les gusta o necesitan a nivel sexual de su compañero/a sentimental.

Todo esto se puede trabajar desde una terapia individual o de pareja. El profesional valorará qué tipo de terapia es más adecuado para cada caso concreto.