Técnicas de reproducción asistida

Los tratamientos de reproducción asistida permiten acceder a la maternidad y a la paternidad,a muchas mujeres y hombres que de forma natural no podrían. Entre el 15 y 20% de las parejas españolas tienen problemas de fertilidad. Son técnicas cada vez más avanzadas, más perfeccionadas, y que en casi un 90% de los casos, mediante una u otra técnica de reproducción asisitida se consigue la tan esperada gestación. No obstante, las  parejas que acuden a las clínicas de reproducción asistida ,han sufrido una conmoción en sus deseos, valores, ideales, expectativas e identidad –tanto propia como de la pareja-. Llegan con una historia personal y un sufrimiento. Esperan  que el embarazo se produzca rapidamente y alivie todo el malestar, pero en la mayoría de los casos no es así, dando lugar a un alto nivel de frustración, insatisfacción  y culpa que en muchos casos  llega a afectar a  la pareja o a las relaciones con los demás.

Considerar el estado emocional de las personas que van a iniciar, o que ya han iniciado, un proceso de reproducción asistida, puede determinar en muchos casos su éxito o su fracaso. Consultar con  un psicólogo para valorar, tratar o acompañar este sufrimiento,  disminuye la aparición de desbordamientos afectivos, sintomatología psicológica o psicosomática, así como posibilitar la elaboración de duelos o vivencias dolorosas que, en ocasiones, influyen o sobredeterminan el curso del propio tratamiento.

Nuestra  experiencia con la reproducción asisitida, nos hizo darnos cuenta de la cantidad de incógnitas,  sentimientos encontrados e inquietudes que surgen  como resultado de este tipo de concepción: “¿tendré que contarle su origen?”, “¿será un niño/a normal?”…, especialmente con tratamientos de reproducción asistida como la donación de óvulos o esperma. Por ese motivo, nuestro centro, ofrece además de la posibilidad de consultar con cualquiera de nuestros profesionales, talleres para abordar aspectos que preocupan y que pueden llegar a influir en el resultado del proceso.