Educación en cuarentena con niños y niñas

“La educación no es preparación para la vida;
la educación es la vida en sí misma”

John Dewey, filósofo

Uno de los conflictos derivados del confinamiento por el Covid19 es la continuación de la escolarización on line de nuestros hij@s. Además del problema que supone que los niñ@s no salgan a la calle, se une la obligación de continuar con las clases y con las fechas preestablecidas del curso escolar.

El debate arde sobre el mejor modo de proceder educativo (gestión del tercer trimestre, materias, aprobado o no general…) el adultocentrismo, (es decir, decisiones tomadas sin tener en cuenta los derechos de la infancia), las diferencias socioeconómicas en cuanto a recursos tecnológicos de las familias, las dificultades por parte del profesorado para impartir sus materias y sobre todo, la sobrecarga para los padres y las consecuencias familiares.

La educación

Educación: formación destinada a desarrollar la capacidad intelectual, moral y afectiva de las personas. Aprendizaje y asimilación de conocimientos, habilidades, valores, creencias y hábitos.

El colegio (ahora online) es fundamental, como elemento socializador, de enseñanza, de adquisición de límites y de transmisión de valores exogámicos. Los/las profesores son figuras de autoridad que han de estar fuera de la familia, ya que ejercen roles distintos a los paternos.

La educación además ofrecer la adquisición de conocimientos, consiste en el desarrollo afectivo que provea de base sólida y recursos psicológicos al niñ@ para que sea capaz de desenvolverse en el futuro. Por tanto el componente emocional es imprescindible.

Atender el aspecto emocional supone un trabajo único e intransferible. Es decir, hemos de escuchar las necesidades de cada niñ@.

“Los procesos educativos actuales no tienen en cuenta los estilos individuales de aprendizaje ni el talento. De ese modo, ofenden el principio de individualidad”.  Ken Robinson

Educación en cuarentena con niños y niñas

Detección de conflictos emocionales en niños/as

Esta situación excepcional puede estar afectando a muchas familias. En muchos casos la ansiedad de los niños es evidente, el niño se muestra excesivamente nervioso, activo, preocupado… resulta fácil descubrir que algo no va bien. Otras veces es más difícil detectar el problema, el malestar puede aparecer disfrazado de otras reacciones:

  • Negación o evitación: esquiva preguntas, “no me pasa nada”, “es mentira” o racionaliza con excusas convincentes. Proyecta en los demás (padres, hermanos, profes…).
  • Agresividad: ante cosas que le ponen nervios@, puede reaccionar con violencia o irritación.
  • Complacencia: aparentemente adaptad@s, conformistas y deseos@s de complacer. Es más difícil darse cuenta de que tiene un problema porque se esconde tras una necesidad de ser aceptado y querido. Se manifiestan extra cariños@s.
  • Fantaseo: Cuando no puede evadirse físicamente lo hace mentalmente. Sueña despiert@, se queda ensimismad@.
  • Impulsividad: Desafía impulsivamente aquello que teme. Es otra forma de evadir la angustia, hacer las cosas bruscamente, sin pararse a pensar para que el miedo no le paralice. Hablan sin pensar, hacen los deberes rápidamente, cometen errores tontos…
  • Trastornos Psicosomáticos:  enfermedades físicas causadas por factores psicológicos. Vómitos, dolores de cabeza o de estómago, diarreas, fiebre.

En principio no es motivo de alarma, es lógico y habitual que los niñ@s presenten estos conflictos en momentos concretos (por ejemplo en la cuarentena). Pero si alguno de ellos es especialmente intenso o recurrente, conviene consultar con un especialista.

Educación en cuarentena con niños y niñas

Recomendaciones para madres y padres

En primer lugar, hemos de detectar nuestra propia angustia, la de los padres. La sobrecarga que nos supone esta situación añadida a las batallas que ya teníamos hace que de entrada vivamos con ansiedad la situación de nuestros hij@s. El error más común es proyectar en nuestros hij@s nuestra propia ansiedad.

Normaliza las ambivalencias respecto a tus hij@s, puedes quererlos y a la vez agobiarte con ell@s, no pasa nada.

Desculpabilizate. Imprescindible. No hay maternidades/paternidades perfectas y menos en estas circunstancias. Hacemos lo que podemos. La culpa solo añade presión y estrés.

Protégete de la sobreinformación constante del exterior: chats de papás/mamás del cole, recomedaciones de internet… apela a tu sentido común.

Desdramatiza y ten paciencia, es una situación temporal, tus hij@s no van a aprender más o menos en este periodo y su futuro no está en juego por unos meses. Conviene coger perspectiva.

Descansa de tus hij@s para atenderles mejor.

Recomendaciones para niños y niñas

Los niñ@s tienen un impulso vital ante las adversidades y son tremendamente adaptables, más que los adultos, muchas veces nos dan lecciones de ello. Confía en ell@s y no anticipes.

Los niñ@s hacen uso del juego para intentar comprender y elaborar lo que están viviendo. Es muy importante que, además de las tareas escolares, puedan jugar. A través del juego expresan sus vivencias y elaboran sus temores, miedos e incertidumbres.

Las rutinas les calman: mismo horario y mismo sitio de la casa para el estudio. Marcar los espacios diferentes en la casa para las diferentes actividades (estudiar, jugar, comer…).

El aprendizaje activo incluye hacer y responder a preguntas, resolver problemas, experimentar y explorar intereses. Esto les prepara para el pensamiento crítico.
Así que además de marcar una estructura escolar supervisada, necesitan tener momentos para explorar de manera independiente, ya que al tomar decisiones por sí mism@s desarrollan habilidades que contribuirán a su autonomía y autoestima.

Educación en cuarentena con niños y niñas

“Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida,
deseosa de sí misma.

No vienen de ti,
sino a través de ti,
y aunque estén contigo,
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas,
porque ellos
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerles semejantes a ti,
porque la vida no retrocede ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual tus hijos,
como flechas vivas,
son lanzados.
Deja que la inclinación,
en tu mano de arquero,
sea para la felicidad”.

Khalil Gibran, poeta, filósofo y artista libanés

Artículo escrito por Silvia Igualador, psicóloga.