El viaje a Ítaca

Vivimos en un mundo en el que es importante tener y alcanzar metas.

Desde muy pequeños se nos pide tener claro que “queremos ser de mayores”, por ejemplo, o qué tipo de cosas queremos tener…un trabajo, una pareja, una familia, un coche…

Tener metas es importante porque nos ayuda a encontrar un sentido a nuestra existencia, y nos enfoca hacia aquello que deseamos.

Lo que ocurre, a veces, es que nos centramos tanto en alcanzar dicha meta que nos olvidamos de disfrutar y aprender en el camino que recorremos hasta alcanzarla.

En esta poesía, de C. Cavafis, “Ítaca”, se habla del enriquecimiento que podemos tener en el proceso de ir hacia algo:

Si vas a emprender el viaje a Ítaca pide que tu camino sea largo, rico en experiencias, en conocimientos.

A Lestrigones y a Cíclopes o al airado Poseidón, nunca temas, no hallarás tales seres en tu ruta si alto es tu pensamiento y limpia la emoción de tu espíritu y cuerpo.

Ni a Lestrigones y ni a Cíclopes, ni al fiero Poseidón hallarás nunca, si no los llevas dentro de tu alma, si no es tu alma quien ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo. Que numerosas sean las mañanas de verano en que con placer, felizmente, arribes a bahías nunca vista

s; detente en los emporios de Fenicia y adquiere hermosas mercancías, madreperla y coral, ámbar y ébano. Cuando puedas, invierte en voluptuosos y delicados perfumes; visita muchas ciudades de Egipto y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en la memoria, llegar allí es tu meta, más no apresures el viaje. Mejor que se extienda largos años y en tu vejez llegues a la isla con cuanto hayas ganado en el camino, sin esperar que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te regaló un hermoso viaje. Sin ella, el camino no hubieras emprendido. Más ninguna otra cosa puede darte. Aunque pobre la encuentres, no te engañará Ítaca.

Rico en saber y en vida como has vuelto, comprenderás ya que significan las Ítacas.

Constantino Petrou Cavafis (29 Abril 1863 – 29 Abril 1933)