¡Feliz día de los Afectos Igualitarios!

El 14 de febrero históricamente se celebra el día de San Valentín, una fecha marcadamente comercial que enarbola el amor romántico (ese concepto hegemónico y heteronormativo ideal del príncipe y la doncella o de la media naranja, que tanto daño ha hecho) pero la sociedad actual arroja una concepción más pluralista en formas de pareja y relaciones, por lo que queremos cuestionarnos la ideología que subyace a la celebración de este día, esa en la que estamos inmersos (muchas veces sin darnos cuenta) y que espera que hoy normalices tu actitud comprando un ramo de flores o invitando a tu pareja a una romántica cena. En su lugar nos planteamos dejar de idealizar un sentimiento y celebrar una jornada que visibilice los afectos y cuidados desde una perspectiva igualitaria.

No más “Locamente enamorados” “El amor puede con todo” o “Sin ti no soy nada”

El amor es un concepto complejo, un sentimiento de afecto vivo que además de tener un componente biológico, fisiológico o psicológico, se nutre en gran parte del componente cultural.

En ese marco, hemos sido educados con multitud de frases chirriantes que muchas veces operan en detrimento del respeto propio, con gravísimas consecuencias no solo para la igualdad de género, sino para el sujeto enamorado que aspira a un estado muchas veces inalcanzable e innecesario, precisamente por ser irreal.

La cultura occidental nos ha hecho creer a lo largo de siglos en una vinculación eterna e inalterable, basada en la dependencia y que soporta cualquier vicisitud a costa de cualquier precio, con la única recompensa de vivir en un supuesto estado sublime adornado de cupidos y corazones.  Una vinculación casi “agapornica” en la que los lazos de amor son vitales y se anteponen al resto de necesidades.

¡Celebremos el afecto y los cuidados igualitarios!

San Valentín no debería ser una fecha de bombones y rosas, debería ser una jornada de reflexión acerca de la recepción y provisión de cuidados, un día para pensar en la importancia de los afectos mutuos en igualdad de condiciones.

Por lo que hoy es un buen día para que repasemos las conexiones emocionales que tenemos con nuestra pareja:  para un momento y dedica unos instantes a mirar dentro de tus sentimientos, pon en consideración los siguientes aspectos:

  • ¿Siento que es mi relación equilibrada?
  • ¿Cuido y proporciono bienestar en la misma medida que lo recibo?
  • ¿Sobrepongo las necesidades del otro a las mías propias?
  • ¿Siento que soy una persona con identidad libre y autónoma dentro de la relación?
  • ¿Puedo expresar abiertamente lo que siento y pienso con mi pareja?
  • ¿Disfruto con mi pareja?
  • ¿Nos cuidamos activa y mutuamente?
  • ¿Qué me aporta mi pareja en mi vida? Y ¿Qué aporto yo?
  • ¿Evolucionamos estando en pareja? ¿Crecemos como individuos?
  • ¿Nos motivamos y respetamos recíprocamente?
  • ¿Tenemos un proyecto vital en común y nos esforzamos en la misma medida para conseguirlo?

No esperes que te demos una puntuación al responder las preguntas (esto no es un cosmotest)  no hay mejor o peor nota, el resultado debe ser tener conciencia de a qué llamamos pareja y cómo nos sentimos compartiendo nuestra vida con ese otro.

Considerar sinceramente la opción de descartar una relación destructiva, tormentosa o tóxica no suele ser fácil. Por naturaleza humana nos relacionamos afectivamente, esa misma naturaleza nos hace ser vulnerables y a lo largo de nuestra vida podemos tener un mayor o menor grado de dependencia o interdependencia. Si respondiendo a las preguntas sientes que hay que está fallando o no te hace feliz de tu pareja no dudes en buscar ayuda profesional.

Si por el contrario te has reafirmado en que tu relación es perfecta para ti en este momento de tu vida, disfruta del día de San Valentín celebrando los afectos y los cuidados igualitarios.