27 de enero de 2024

La realidad de las dietas, es que no funcionan

A lo largo de tu vida, ¿cuántas dietas has realizado? ¿cuántas dirías que te han funcionado? ¿lograste mantener lo conseguido a largo plazo? ¿qué aprendiste de ellas?

Es muy común que a lo largo de nuestras vidas hayamos probado infinidad de dietas con el objetivo de perder peso. Muchas veces, esta pérdida de peso viene unida a fechas concretas como eventos sociales importantes (bodas, comuniones…), el verano (y el deseo de querer vernos “mejor”) o el comienzo de un nuevo año, en donde el ponerse a dieta es uno de los propósitos más comunes.

Sin embargo, comenzamos muy motivados/as y reducimos cantidades de comida, nos prohibimos determinados alimentos e incluso, puede que comencemos a hacer deporte. Pero con el tiempo (no demasiado tiempo), esta motivación mengua y aparece la ansiedad, pasamos hambre, nos sentimos más irritados/as e incluso frustrados/as.

Bulimia

¿Y si te digo que el hecho de que no hayas podido mantener estas dietas durante más tiempo no es culpa tuya sino es que simplemente estas dietas restrictivas no funcionan a largo plazo?

Y es que hemos puesto mal el foco, centrándonos en contar calorías, en dietas insuficientes nutricionalmente, en prohibirnos alimentos y en querer conseguir resultados a cualquier precio.

En lugar de centrarnos en construir hábitos saludables, que nos permitan poner el foco en la salud, avanzar a paso firme, seguro y a aprender a adecuar la alimentación a lo que necesitamos, permitiéndonos nutrirnos de manera adecuada, optimizar nuestra salud, pero no para X fecha, sino para siempre. “Que sea sostenible y duradero es la clave del éxito”.

De ahí que la clave esté en centrarnos en mejorar nuestros hábitos alimentarios, aprender a disfrutar de ellos para que puedan perdurar a largo plazo y no dietas que, tras un tiempo, las dejamos y volvemos a nuestros antiguos malos hábitos y que, como consecuencia de ello, recuperemos el peso perdido o incluso llegar a pesar más que al inicio. Y sobre todo, que no respetan nuestro cuerpo y nuestro metabolismo.

Por tanto, te animo a que esta vez, si deseas mejorar tu salud, lo hagas de manera correcta, respetando tus ritmos, adaptando esos cambios a tus necesidades y circunstancias, aprendiendo a gestionar tu alimentación pero sin poner en riesgo tu salud con dietas que ya has visto que no funcionan y que tienen como consecuencia el temido efecto rebote o yo-yo, que se centran en números y exigencias en vez de en bienestar y respeto.

 

Lili Álvarez Sánchez, Dietista-Nutricionista