Los Procesos

Los PROCESOS en la vida, como en la terapia,  tienen su propio ritmo, esto significa que hay que dejarlo fluir, acompañarlo y tener paciencia.

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar…” A. Machado

Los cambios progresivos, vistos de cerca no son fáciles de apreciar:

cojamos perspectiva,  es en conjunto, y con el tiempo, cuando cobran significado.

 Entender el concepto de proceso es muy importante para dirigir tu vida.

Demasiado a menudo nos vemos desesperados buscando soluciones rápidas, ¡Qué nos alivien, que nos quiten el dolor ya!

Pero al igual que una rehabilitación física, el entrenamiento de un deporte, aprender un idioma, poder tocar un instrumento, realizar unos estudios prolongados.…

Todo lleva su tiempo y su proceso.

Independientemente de los frutos, cada batalla diaria es un triunfo.

Esto no quiere decir que haya estancamiento, es más, se evoluciona día a día, pero significa confiar en mí mismo, calmarme, dejar fluir, afrontar el caos y dolor sin desesperación.

Esto significa respetar mi ritmo.

Esto requiere fortalecer mi capacidad de frustración.

Y una vez asentado y asimilado seremos más realistas y por tanto más libres para tomar decisiones.

Cada movimiento nuevo, por pequeño que sea hay que apreciarlo, porque es la llave del cambio ansiado.

No te fijes en lo que queda, si no en lo que vas consiguiendo, aunque haya días que te parezcan cuesta arriba, esos momentos forman parte del proceso.

“No temas ir despacio, sino detenerte,
no temas detenerte, sino retroceder”
Antiguo Proverbio 

 Cambiar, mejorar, controlar los altibajos, las crisis, el descontrol, los miedos, las obsesiones, calmar la angustia…… todo esto se va a ir ordenando y encauzando POCO A POCO, porque es así como tiene sentido.

Las fórmulas rápidas, los cambios mágicos no solo no existen sino que no sirven.

¡Al intentar correr tropezamos, o nos bloqueamos!

El cambio ha de ser progresivo, lento pero seguro, que vaya cuajando y abriendo horizontes según avanza:

“Da el primer paso. No necesitas ver toda la escalera, sólo da el primer paso” Martin Luther King.

 Y algunas cuestiones para pensar…

¿cómo son mis procesos? ¿los respeto? ¿tengo paciencia? ¿los fuerzo?

¿cómo tolero el malestar? ¿lo soporto? ¿lo dejo pasar? ¿me quedo en él? ¿intento evitarlo como sea?

¿cómo han sido los procesos de mi vida? ¿cuáles recuerdo? ¿cómo los he vivido?

 ¿cómo me gustaría que fueran mis procesos a partir de ahora? ¿cómo puedo hacerlo?