No quiero engordar

¿No quieres engordar?¿cuántas dietas has hecho en tu vida? ¿cuántas veces te has desabrochado el botón del pantalón después de comer? ¿cuántos lunes has empezado tu “nueva vida”?… Si no has hecho alguna de estas cosas en algún momento de tu vida, no sigas leyendo. Este artículo no es para ti.

Este artículo es para aquellas personas que se sienten gordas, con o sin razón, para aquellas que empiezan una y otra vez y lo dejan otras tantas, para las que se ven en el espejo y no se gustan, incluso se dan asco, para las que no se quitan la camiseta en la playa. Si éste es tu caso, adelante, continúa.

Pareciera como si la palabra “gordo” implicara, de por si, sufrimiento. Y así es. Nadie quiere estar gordo y, mucho menos, sentirse gordo. Todos luchamos contra nuestra naturaleza en muchos sentidos y los «gordos» también. De hecho, una persona que se siente gorda no lucha sólo contra si misma, sino también contra los de alrededor y sus juicios. Desde fuera la solución está clara: menos comida y más ejercicio. Pero no es fácil y caemos una y otra vez y sentirse juzgados no ayuda. Comprensión, amigos, comprensión.

Me sobran unos kilitos

Si simplemente te sobran un par de kilitos, acude a una nutricionista o endocrino, sigue sus consejos y, probablemente, no te libras, te tocará hacer deporte, lo cual no sólo te ayudará a estar en mejor forma física, sino también a sentirte mejor contigo. También puedes empezar con pequeños cambios, tanto al comer como a la hora de hacer la compra o cocinar . Nada es fácil y todo cuesta, pero merece la pena.

Ah, y aquí la gordura es subjetiva, la perfección no existe y todo depende de los ojos del que te mira. En este caso, la persona que te miras eres tú y lo que miras es tu cuerpo; hazlo con cariño, quiérete. Puede que no seas tan delgado como tu primo o que tus medidas no sean las que dicen que tienen que ser… pero a quién le importa. Desde cuándo un persona es sólo su peso. Eres muchas cosas y, entre todas ellas, el peso es una más.

Creo que sufro un trastorno de la alimentación

Si la cosa va por otros derroteros, si te sientes gordo y no lo estás, pero tienes un sentimiento negativo permanente muy profundo e incontrolable, quizás estemos hablando de algún trastorno de la alimentación. ¿Cómo lo puedes saber? Si comer te produce un sentimiento de culpa o estrés, si tienes ataques de ansiedad en los que engulles más que comes, si te escondes para comer, si no eres capaz de parar… En resumen, si no eres capaz de controlar tus impulsos ni tu cuerpo y estás desbordado por este tema, entonces tienes que dar un paso al frente.

Seguramente te sientas solo en tu lucha y pienses que nadie puede ayudarte, por eso te escondes y no lo comentas ni en tu familia ni con tus mejores amigos… y sufres. El primer paso para saber si realmente tienes anorexia o bulimia es contestar con franqueza a estas preguntas  y pedir ayuda.

No eres más débil por levantar la mano, en todo caso eres más fuerte. Tienes un problema y lo afrontas, de eso se trata la vida, al menos la de los valientes. La buena noticia es que todo tiene solución.

Somos expertas con experiencia en trastornos alimenticios y puedes llamarnos o escribirnos cuando quieras; la primera cita es gratuita.