Pierde el miedo a ir al psicólogo

Son muchas las personas que se enfrentan, día a día, a problemas de depresión, miedos, ansiedad, etc.

Y aunque muchas de ellas han sido capaces de dar el paso de acudir a un profesional para recibir ayuda, hay otras que todavía sienten cierto “temor” ante el hecho de acudir a un psicólogo.

Afortunadamente cada vez son menos, todavía existen algunos prejuicios que hacen que muchas personas ni siquiera se planteen la posibilidad de acudir al terapia psicológica.

Adiós a los prejuicios

Son muchas las excusas que se suelen utilizar para no acudir a un psicólogo, incluso en casos en los que se trata de algo necesario.

Por ejemplo, no es nada extraño escuchar cosas como “yo no estoy loco”, “no le voy a contar mi vida a un extraño”, “¿qué sabrá de mi vida si no me conoce de nada?”, “yo solo puedo salir de esto”…

Detrás de estas afirmaciones se encuentran temores, prejuicios y falsos mitos que es importante derribar.

En primer lugar, acudir a un psicólogo no tiene nada que ver con “estar loco”.

Simplemente, se trata de un profesional que nos puede ayudar a tratar problemas como la ansiedad, la depresión, trastornos como la anorexia… Si no dudamos en acudir al médico cuando nos encontramos mal, ¿por qué no hacerlo cuando necesitamos ayuda de otro tipo?

Por otro lado, es importante tener en cuenta que el psicólogo no va juzgarnos, ni a opinar sobre nuestra vida: es un profesional y como tal, nos ayudará a superar los problemas a los que nos enfrentamos, desde un punto de vista objetivo y con una finalidad: ayudarnos a superar nuestros problemas, ofreciéndonos el tratamiento más adecuado.

Además, no debe sentirse como una derrota tener que recurrir a un psicólogo, no es que uno no sea autosuficiente o incapaz de gestionar sus problemas, ni mucho menos.

A veces, es necesaria la ayuda de un profesional para afrontar determinadas cuestiones.

La fortaleza consiste en dejarse ayudar.

Dar el primer paso: las claves

No hay duda de que, para muchas personas, dar el paso y decidirse a acudir a un psicólogo, puede resultar complicado, de hecho, pueden pasar meses desde que la idea ronda por la cabeza de una persona hasta que se decide a ir.

Las claves antes de dar el paso:

  • Elegir bien a qué profesional acudir, es importante confiar en la persona que va a tratarnos.
  • Buscar referencias sobre un buen profesional .
  • Estar convencido: no sirve de nada acudir al psicólogo si no tenemos claro que queremos hacerlo.
  • Dar el paso después de una reflexión meditada. No sirve de nada acudir al psicólogo porque nuestra familia nos lo dice todos los días, porque es “lo que toca” o fruto de un impulso.
  • Hay que tener en cuenta que el tratamiento requiere de un cierto esfuerzo y para ello, es importante estar convencidos.

El apoyo de los más cercanos, un pilar fundamental

Por supuesto, es muy importante que, una vez que una persona decide acudir al psicólogo para recibir el tratamiento adecuado, tenga el apoyo de su familia y de los más cercanos.

Mostrar aprobación, ofrecer cualquier tipo de ayuda que sea necesaria o cosas tan sencillas como acompañar a la persona a la consulta pueden ser de gran ayuda.

A pesar de que cada vez son más las personas que dejan atrás prejuicios y “falsos mitos” a la hora de acudir al psicólogo, todavía hay quienes tienen sus dudas a la hora de dar este paso.

Afortunadamente, la presencia cada vez más habitual de psicólogos en prensa, televisión o redes sociales ha contribuido a desmontar prejuicios y son muchas las personas que acuden al psicólogo como algo totalmente habitual.