¿Qué emociones hay detrás de nuestros problemas con la comida?

Lee detenidamente estos posibles desencadenantes de problemas con la comida  y pregúntate cuál de estas emociones experimentas de forma frecuente:

  • ANESTESIA: Usar la comida, los purgantes o los ayunos como un tranquilizador o para provocarnos sueño.
  • FALTA DE ESTRUCTURA: Utilizar la alimentación para reemplazar la estructura de la semana laboral, ausente, por ejemplo, por la noche, los fines de semana o las vacaciones.
  • ABURRIMIENTO: Llenar el tiempo muerto con comida constante.
  • DEPRESIÓN: Buscar consuelo o un “estimulante” al abusar de la comida.
  • SEPARACIÓN/ABANDONO: Usar la comida para evitar el dolor del rechazo o la pérdida de un ser querido.
  • INDECISIÓN: Usar la alimentación emocional para evitar o posponer la ansiedad de alguna tarea temida.
  • MIEDO A LLORAR: Comer desmesuradamente, ayunar o purgarse para evitar llorar porque resulta demasiado doloroso o demasiado complaciente; muchas personas con bulimia vomitan cuando en realidad necesitan llorar.
  • EVITACIÓN DE INTIMIDAD SEXUAL: Usar la comida como un sustituto del sexo.
  • RABIA: Morder, purgarse o ayunar para descargar sentimientos de furia.
  • ALEJAMIENTO DE LAS PERSONAS: Obsesionarse sobre la relación con la comida en lugar de arriesgarse a la intimidad con otra persona.
  • RESENTIMIENTO: “Tragarse” los resentimientos y desviarlos a través de la alimentación en lugar de enfrentarse a ellos directamente.
  • FELICIDAD: Creer que la felicidad es limitada y que necesita ser engullida antes de que acabe, o purgarse o ayunar antes de sentir que “es demasiado bueno para ser cierto”.
  • DECEPCIÓN: Usar la comida como “compensación” por sentirse privado de algo.
  • ATRACONES PREVENTIVOS: Comer desmesuradamente para protegernos de pasar hambre en el futuro.

Extraído del  libro: “Tostadas y Mermeladas para el Desayuno” Mary Anne Cohen