Sospecho que tiene un problema con la comida ¿Cómo puedo ayudar?

¿Sospechas que alguien de tu entorno, tu hijo o hija tiene un problema con la comida?  ¿Cómo puedes ayudarle?

Te damos algunas recomendaciones básicas para iniciar el acercamiento y la observación:

  • Observar su conducta de forma discreta y respetuosa:

Una de las características del trastorno de la alimentación es la negación de la enfermedad.

Lo más probable es que reacciones de forma desagradable y agresiva cuando se les habla directamente del trastorno y más si se mencionan las palabras anorexia y bulimia.

  • Las personas que lo padecen no reconocen tener un problema.

El control de la alimentación les proporciona sensación de control y seguridad que defenderán en caso de verse amenazadas.

  • Reforzar y mantener la comunicación  desviando el tema de la alimentación:

Mejor no hablar nunca de comida, tallas ni pesos. Está sufriendo por dentro, es mejor intentar hablar de cómo se siente y de sus emociones.

  • Evitar la crítica o los consejos autoritarios:

Interesarse por él / ella de verdad por sus estudios o trabajo, así como por su satisfacción en estas áreas y sus relaciones.

Si quieres exponer tu preocupación por su enfermedad, te aconsejamos:

  • Escoger un momento adecuado, en el que no haya distracciones o interrupciones.
  • Buscar una situación donde la persona esté tranquila, comunicativa y que no se sienta amenazada o juzgada.
  • Es mejor que sea una o dos personas las que hablen con ella/él.
  • No enfocar directamente el tema de la comida, pues provocará un fuerte rechazo.
  • Dirigir la conversación a cómo se siente la persona, cómo está su estado de ánimo, su autoestima y sus proyectos.
  • Indicar hemos observado en ella conductas extrañas, evitando que suene como una crítica.
  • Demostrarla que la apoyaremos y escucharemos.
  • Recuerda: En este momento es mucho más importante lo que la persona afectada puede contar, que los consejos que le demos.

Si estáis seguros de que padece anorexia o bulimia es importante recordar:

  • No culpéis a vuestra hija/hijo, ni os culpéis vosotros.
  • Tranquilizale, ofreciéndole apoyo y calma.
  • No le etiquetéis como “enferma/o” o “anoréxica/o”. Sigue siendo la misma persona, pero con un problema a resolver.
  • La mejor forma de ofrecer apoyo es implicarse en el tratamiento sin intentar manejarlo. Sin prisas.
  • Aceptar la situación como una oportunidad para crecer interiormente y aprender nuevas estrategias emocionales y de comunicación.
  • Es muy bueno dar diferentes opciones de tratamiento para que pueda elegir al profesional con quien esté más cómoda. Pero a la vez ser firmes en que necesita una terapia.
  • No le forcéis a dar una respuesta inmediata, darle un plazo de unos días para que lo piense.
En el centro de Psicología y Psicoterapia Argensola somos especialistas en TCA