Pautas si convives con una persona con un problema con la comida.

¿ Convives con una persona que sufre algún trastorno de la alimentación? ¿Cómo puedes ayudarle? Te damos algunas pautas:

Con frecuencia, recibimos a familiares y amigos que nos consultan qué hacer cuando un ser querido sufre anorexia o bulimia.

  • Es importante entender que la persona no tiene control sobre sus conductas, no es una cuestión de voluntad.
  • Si no comen, o vomitan, no lo hacen porque quieren. Y por mucha fuerza de voluntad que tengan no podrán cambiar ésto rápidamente.
  • Estas conductas son SINTOMAS, y no están sujetas a su voluntad.
  • Por ello es mejor no centrar nuestras preguntas y atenciones a los síntomas.
  • Se le ayuda más preguntándole como se siente en su día a día, sobre las emociones que hay debajo de los síntomas…
  • Es muy importante no decir ni comentar nada sobre la comida ni el cuerpo. (ej. no controlar lo que come, ni preguntar porqué lo hace, porque muchas veces ella misma no lo sabe).
  • La persona debe ir poco a poco siendo más independiente y autónoma, hay que ayudarle a conseguirlo:

    • Dejando que vaya haciéndose cargo de sus cosas: comida, dinero, papeleos, horarios…
    • Intentar que nadie le haga esto, tiene que ser ella quien lo haga.
    • Tampoco comentar ni juzgar nada de lo que hace por su cuenta.
  • Aunque cueste, respetar su ritmo!
  • La curación depende de que la persona vaya construyendo su propio espacio personal (tanto físico como psíquico), para ayudarla hay que intentar entender que es lo que necesita ahora mismo, por encima de todo.
  • Respetar su espacio personal sin pedir ni obligar, sin enfadarse, sin exigir explicaciones ni chantajes morales. Dejando que poco a poco lo vaya construyendo, y comprender que no significa que nos quiera menos o que la relación se pierde, sino que el vínculo se va a hacer más sano.
  • También es bueno, que al igual que ella necesita sus espacios, los familiares y amigos tengan los suyos propios, estando ahí pero oxigenando las relaciones. A través de límites firmes.
  • Esto significa que tanto la paciente como los familiares y amigos deben poder hacer su vida sin perturbar la de los demás. Irse de vacaciones, salir,…etc.
  • Cada familiar debe mantener su rol:rol de padre, madre o de hijo/a, hermano/a, de pareja de los padres, rol de adulto… (en ningún caso la hija o hijo ha de “decidir” temas de la pareja o tener “el poder” de la casa de sus padres…) Respetando su espacio pero a la vez impidiendo que invada otros que no le corresponden.
  • Es importante que el entorno de la persona tenga orden, estabilidad y hábitos sanos, tanto en comidas como en horarios.

  • El / la paciente necesita “normalidad”.
  • Los familiares y amigos deben ayudarle con formas de relacionarse con la comida sanas, dormir y comer de forma normal para ser buenos referentes, establecer pautas de horarios y respetarlos (si los familiares o amigos no tienen ese orden, deben permitir que el/la paciente sí los tenga y respetarlos cuando estén con ella/él.)
  • Al inicio del tratamiento, se sugiere mantener dichos hábitos lo más protegidos posible, es decir, evitar imprevistos, excesivas reuniones sociales o familiares que obliguen a saltarse los hábitos, esto se debe a que la paciente está aprendiendo a construir y manejar su estabilidad interna y cualquier alteración supone un caos para ella.
  • Esto NO SIGNIFICA que siempre vaya a ser así, tan solo al principio, hasta que ella se encuentre mejor y más fuerte para manejar las situaciones.
  • Apoyarla en el tratamiento y cuidarla cuando sea necesario.
  • No culparla de la enfermedad tener paciencia y confianza, ella se va a curar a su ritmo.
  • Confiar en la persona, ella es capaz de tomar sus propias decisiones.