7 Pautas si tienes un familiar con TCA

Conocer, respetar y apoyar son las claves para propiciar una situación favorable para la recuperación, pero, aunque en la teoría son solo tres palabras, la práctica nos dice que convivir con un familiar que padece un TCA puede generar sentimientos de culpa, frustración, vergüenza e impotencia entre otros, que pueden desequilibrar la armonía de la vida familiar.

El tratamiento de un TCA no es lineal, pues son trastornos complejos que requieren tiempo para superarse, tiempo en el que se producirán altibajos y cambios durante las diferentes fases de la recuperación del paciente que afectará a todo el entorno, es por eso por lo que es importante la colaboración activa de la familia a lo largo de todo el tratamiento.

Aprender a relacionarnos de manera diferente con nuestro hijo/a, hermano/a o pareja es una acción difícil pero necesaria,por lo que te facilitamos 7 pautas que puedes poner en práctica para ayudarle:

  • No te centres en los síntomas: Si una persona no come, vomita o se da un atracón, no lo hace porque quiere. Estas conductas son síntomas y no están sujetas a su voluntad. Es muy importante no focalizar las conversaciones o preguntas en torno a la comida o el cuerpo. Se le ayuda más preguntándole acerca de cómo se siente en su día a día y sobre las emociones que hay debajo de los síntomas. No se trata de ignorar lo que está pasando y dejar que se cure solo, sino más bien de encontrar las causas y solucionarlas con ayuda profesional para que los síntomas desaparezcan.
  • Cada uno en su rol: Aunque parece una pauta muy evidente, conviene recordar que cada familiar debe mantener su rol definido (rol de padre, madre o de hijo/a, hermano/a, de pareja de los padres, rol de adulto o niño) es importante respetar y asumir la función de cada uno dentro del grupo familiar, actuando en consecuencia.
  • Espacio personal para todos: Ayudar al paciente a construir poco a poco su espacio personal (físico como psíquico) es fundamental para su recuperación. Respetar sus ritmos sin exigir ni obligar, entendiendo qué es lo que necesita ahora mismo, aunque eso signifique cambios en los vínculos. En la misma medida los familiares necesitan mantener su espacio a través de límites firmes. Esto significa que tanto la paciente como los familiares deben poder hacer su vida sin perturbar la de los demás (Irse de vacaciones, salir, etc)
  • Confianza y comunicación: La comunicación fluida y sin reproches se suma a la lista de pautas que pueden ayudar a tu familiar con un TCA, se trata de emplear un lenguaje racional, sereno y sin herir los sentimientos. Y escuchar activamente para comprender sus sentimientos y reacciones. Además, demostrar poco a poco confianza le ayudará a recuperar su independencia y autonomía, lo cual favorecerá su autoconcepto y autoestima.
  • Apoyo y cuidado: Durante todo el proceso no debes olvidar que convives con una persona que necesita cuidados y apoyo, aunque habrá momentos en los que sea más evidente “estar ahí”. Si ha comenzado un tratamiento con un profesional puede que notes que “retrocede o va a peor” pero nada más lejos de la realidad, es una consecuencia de la propia terapia. Debes tener paciencia y confiar en los profesionales que le atienden.
  • Trabajar el sentimiento de culpa: No, de ninguna manera el paciente es culpable de tener un trastorno, tampoco lo eres tú. La situación que estáis viviendo no tiene una causa absoluta ni un detonante prestablecido. Para poder entender y profundizar en estas emociones es necesario trabajar a fondo con un profesional de la salud mental.
  • Orden y estabilidad: Es importante que el entorno de la persona tenga orden, estabilidad y hábitos sanos, tanto en comidas como en horarios. Al inicio del tratamiento, se sugiere mantener dichos hábitos lo más protegidos posible, es decir, evitar imprevistos, excesivas reuniones sociales o familiares que obliguen a saltárselos, esto se debe a que la paciente está aprendiendo a construir y manejar su estabilidad interna y cualquier alteración puede suponer un caos. Esto no significa que siempre vaya a ser así, tan solo al principio, hasta que se encuentre mejor y más fuerte para manejar las situaciones.

 

Recuerda que los TCA:

  • Se expresan con la forma en la que se relaciona la persona con la comida, pero no es solo un desorden físico por lo que es necesario también adentrarse en el aspecto psicológico para conseguir la solución.
  • Requieren de un tratamiento multidisciplinar que ayude al paciente a colocar la comida en su sitio, tanto física como mentalmente.
  • SE PUEDEN CURAR, pero no es una carrera de velocidad sino de resistencia por lo que no existe una solución inmediata y definitiva a corto plazo.